Imágenes de Instagram ¿llegar y llevar?

Hace unos pocos días se publicó la molestia y enfado de Yasmin Valdes  por el hecho que terceros, no autorizados, utilizaron las fotos que ella subió a su cuenta de Instagram, las mencionadas fotos comenzaron a circular por internet bajo el epígrafe de “acaloradas fotos”.

Bajo este contexto debemos tener presente lo siguiente: Instagram es una red social, por medio de la cual, se suben fotografías las que deben cumplir las normas de conducta de Instagram, pues de lo contrario se pueden “dar de baja”. En otras palabras, se eliminan. Las fotos subidas por Yasmin Valdés, cumplían con las políticas de Instagram. Cabe hacer notar que las cuentas en esta red social han tenido una gran evolución, pues no solo se utilizan para compartir un momento personal, como puede ser el mostrar un cumpleaños de unos amigos, un almuerzo con la familia, un rico plato de comida o una selfie, sino que además son herramientas para  publicitar productos o servicios. En consecuencia si se utilizan con estos fines el elegir la cuenta en modo “privado” no tiene mucha utilidad pues los hashtags que se empleen en la publicación no serán de utilidad para aquellos terceros que no siguen a dicha cuenta, pues no podrán ver la foto.

De acuerdo a lo expuesto, debemos tener presente las políticas de Instagram las que regular la propiedad de las fotografías que el usuario sube a su cuenta continúan siendo de su propiedad y no pueden ser utilizadas por terceros sin la autorización de su titular. Bajo el concepto de utilización la podemos entender en un sentido amplio, ceder, transferir, licenciar más aun cuando el contenido de la fotografía contiene la imagen de una persona.

Desde esta perspectiva – que resulta concordante con lo expuesto por nuestra legislación en materia de propiedad intelectual -, existe una vulneración clara al derecho de autor y a la propia imagen de la persona. En estos casos, más que una declaración en la propia red social, en su cuenta, y activar las “alarmas” en Instagram, lo que resultará más útil -aunque cueste-, es comenzar a rastrear donde están las imágenes y empezar la tarea de eliminarlas.

Photo by Eaters Collective on Unsplash

 

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