El imaginario político en las redes sociales. 

 

El hombre como “animal político” siempre ha tenido sed de expresarse, que va más allá de votar o no votar por una persona: él quiere ser escuchado, y fuerte, haciendo que su voz logre ser oída, dentro de las tantas otras. Por otro lado, los políticos y los partidos han entendido que no basta con hacer campaña “puerta a puerta” en el periodo anterior a la elección, ni con aparecer en la televisión o la radio, con una comunicación unidireccional, lejana y fría. 

Gracias a Internet, gran fuente de información e importante catalizador de cambios sociales y culturales, se está produciendo que la comunicación se torne bidireccional en la forma de hacer política, la cual se refleja tanto en la democratización de los medios de canalización de la información, como en una cada vez más activa participación de los ciudadanos en los asuntos de interés público, proceso en el cual han ocupado un lugar preponderante las redes sociales, y dentro de ellas, Twitter, que logra conjugar de buena manera la inmediatez en el discurso con su carácter conciso, evitando largos discursos que marean a las personas obteniendo información más asequible. 

Pero cabe preguntarse ¿Qué buscan los partidos políticos al tener una visibilidad en Twitter? ¿Qué es lo que buscan a su vez los políticos? ¿Será credibilidad? ¿Respeto? Quizás de todo un poco.  

Sin embargo, hay un motivo no menor, que merece ser destacado: a través de esta vía, se puede buscar reencantar a todas las personas a quienes no les interesa la política, justificándose en que “todos son iguales”, “que da lo mismo votar por uno que por otro”, o en que “a mí no me afecta quien sea electo”, permitiéndoles contar con un espacio de participación e interacción con sus representantes, a quienes pueden hacer llegar directamente sus inquietudes. 

Por otro lado, se busca crear identidad en los partidos y de los miembros que lo conforman, que cada uno de ellos tenga un relato que lo haga reconocible frente a otro como distinto, de manera tal poder apreciar la diferencia entre los mismos. En este sentido, la interacción directa permite conocer a los políticos en una faceta más personal, al tiempo que acerca los partidos a la gente, mostrándolos como organizaciones más cercanas, rompiendo de esa forma la asimetría que existe con el “ciudadano de a pie”.  

Un caso emblemático que es citado recurrentemente fue el de Barack Obama, quien realizara la primera campaña electoral usando todos los medios y redes sociales, entre las cosas que realizara: fue la creación de un blog y de una red social propia llamada “MyBO”, utilizó Facebook, Twitter, Youtube, correos electrónicos personalizados y mensajes de textos (SMS), con la utilización de todos estos elementos, le sirvieron no solo para transmitir su mensaje y recaudar fondos sino para ser el primer candidato a Presidente en utilizar la WEB 2.01 

Es por ello que Twitter se presenta como la mejor plataforma, perfecta para construir un relato que llegue a las personas, desde el momento que es una red breve, descentralizada, global, hipertextual, intuitiva, multiplataforma, sincrónica, social y viral. 

RODRIGUEZ y UREÑA, han señalado cuales son las principales razones para utilizar Twitter entre ellas destacamos: Twitter aporta imagen de modernidad; permite la conversación con el ciudadano; los usuarios de Twitter son líderes de opinión en sus entornos; es una herramienta de comunicación interna que genera continuidad; humaniza a los políticos y aumenta la empatía hacia ellos.2 

Todo ello ha provocado que Internet sea una nueva “ágora pública”, que demanda una participación constante. Desde el punto de vista del ciudadano, las redes le permiten expresar su favoritismo por alguna causa, persona o candidato vía online, participando con su opinión en el debate público. Sin embargo, todavía falta por ver si esta participación se reflejará offline, en las urnas de votación, que a contrario de las nuevas formas de participación presentan un creciente desinterés ciudadano, expresado en la cada vez mayor abstención. 

 

Photo by Vlad Tchompalov on Unsplash

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *